Movimiento de escuelas libres de plástico

Erasmus+ Project KA3 – Support for Policy Reform 621506-EPP-1-2020-1-IT-EPPKA3-IPI-SOC-IN

No heredamos la tierra de nuestros antepasados, la tomamos prestada de nuestros hijos (proverbio indio)

Vivimos en una sociedad que está invadida por plásticos y productos derivados del petróleo. Nuestros hábitos diarios están destruyendo el ecosistema del planeta poniendo en riesgo la vida en el planeta Tierra. Durante años no se han escuchado todos los llamamientos en este sentido y hemos llegado a un momento en el que, cada persona absorbe cada semana, a través del aire, la comida y el agua, una cantidad de micro-plásticos similar al tamaño de una tarjeta de crédito. Es, por tanto, el momento de actuar de forma contundente, para promover un cambio completo en los hábitos cotidianos de las personas, con el fin de salvaguardar el medio ambiente, nuestra salud y el futuro de la humanidad y de muchas especies vivas del planeta.

El movimiento de Escuelas libres de plástico nace de la necesidad de educar a las generaciones futuras en la posibilidad de inventar todas las formas posibles de reemplazar el uso del plástico con materiales alternativos, sostenibles y eco-compatibles; queremos que el movimiento empiece desde la base, invitando a los centros e instituciones educativas de todo el mundo a participar en él.

Queremos iniciar un proceso de concienciación de los niños y jóvenes, desde su amor por la naturaleza y por la vida y llevar a una transformación en el consumo y las elecciones que hacemos, tanto para ellos como para los adultos que los rodean. En particular, queremos dar a las nuevas generaciones la posibilidad de recuperar ritmos de vida más pausados y una idea de consumo más sostenible. Durante décadas, la rapidez y el consumo desenfrenado de cualquier producto se han convertido en elementos clave de nuestra vida diaria: necesitamos cambiar nuestra forma de actuar y concebir la vida porque ya nos hemos convertido en un elemento destructivo para el planeta. Esta red, este movimiento se ha propuesto, por tanto, dos objetivos fundamentales: encontrar ritmos vitales más cercanos a la naturaleza de la que somos parte integral y producir el menor desperdicio posible.

Partiendo de los centros en las propias escuelas, en las asociaciones, en las familias, queremos emplear la creatividad del alumnado para cambiar los hábitos de los adultos. Por lo tanto, el movimiento nace desde la base, del alumnado, desde cualquier escuela e institución educativa y quiere expandirse por todo el mundo, para comenzar un proceso de concienciación y sensibilización que comienza en la infancia, con los niños, su amor por la naturaleza y la vida y conduce a una transformación en el consumo y en las elecciones de los adultos.

La idea es animar al alumnado, de cualquier país del mundo, a repensar el uso que hacen del plástico en su vida diaria, a comprender qué impacto puede tener este uso en el medio ambiente (desde su producción, uso, disposición del objeto) y a inventar, crear alternativas sostenibles que puedan ser utilizadas de forma permanente en la escuela o en casa. El movimiento tiene como objetivo concienciar y sensibilizar a los jóvenes sobre el impacto medioambiental de los plásticos y darles la oportunidad de ser protagonistas de un cambio a través de su creatividad.

El alumnado/niñas y niños/ jóvenes de los centros educativos o de cualquier institución que se incorpore al movimiento, deberán comprometerse a identificar una serie de objetos de plástico (como inicio de un proceso de transformación) para ser reemplazados por otros materiales alternativos (reciclados, sostenibles, eco-compatibles), que ellos mismos inventará y que se conviertan, de forma permanente, en objetos comunes en las respectivas instituciones educativas y que se compartirán en una plataforma que aglutinará las ideas procedentes de todo el mundo.

Esta red nace en el seno de una Red internacional ya estructurada sobre los valores prosociales, una comunidad de ámbito mundial llamada “Nobody Less- Ni uno menos” para el intercambio de buenas prácticas, en la que cada escuela / organización presentará sus alternativas al plástico y todas las actividades relacionadas. Esta Comunidad será un espacio de diálogo intercultural, un espacio de confrontación y apertura al otro, que permitirá al alumnado involucrado ver cómo su compromiso puede ser de enorme importancia para todo el planeta. La libre circulación de las escuelas libres de plástico tiene como objetivo tener un impacto político y social que pueda influir positivamente en la sociedad a través del ejemplo que brindan los propios niños. Cualquier escuela u organización educativa pública o privada del mundo puede unirse a la red de forma libre y gratuita. Sin límites de edad, religión o país.

Los objetivos del movimiento pueden resumirse en:

Educar a los niños para que eviten el uso de plástico y sean conscientes de los problemas ambientales relacionados con ello.

Desarrollar la creatividad de los niños para inventar materiales y herramientas de origen alternativo con la idea de poder usarlas permanentemente sustituyendo al plástico en las escuelas.

Crear una plataforma online con todas las experiencias compartidas.

Proponer juegos, actividades y estrategias para compartir online para prevenir el uso de plástico. Crear un movimiento europeo y extraeuropeo de escuelas / instituciones / asociaciones.

Involucrar en el cambio de hábitos a las familias de los niños y dejar de usar plástico.

Crear un emblema escolar como símbolo de la implicación social en el proceso

Elaborar unidades didácticas o actividades sobre el efecto plástico en el ser humano y en el planeta Tierra.

Esta red está vinculada a la Carta de valores prosociales de la comunidad internacional “Ni uno menos”, que se puede descargar aquí: Carta de Valores Prosociales

El movimiento de escuelas libre de plástico es oficialmente parte de la Red Internacional “Ni uno menos”